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EL CLUB DE LAS IDEAS
Para
el transcurso de la década del ’30, la muchachada inquieta de Chascomús había
formado “El Club de las ideas”. Este mismo nombre llevaba el tango que, con
música de Felipe Villa y letra de Nicolás “Toto” Orsini, rescata los
nombres de los miembros de dicho club, entre ellos figuran: Juan José Wallace y
Angelito Canatelli, que serán algunos años más tarde los protagonistas del
“Reino de la Amistad”.
Cinco años más tarde, en la esquina de la calle Buenos Aires (hoy
Libres del Sur) y Soler, abrió sus puertas el “Bar National”, espacio que
muy pronto se transformó en el centro de reunión de la bohemia chascomunense.
Su dueño era Manuel Constela, español, bonachón como ninguno y muy adorado
por los parroquianos, lo cual le valió el título de “Amigo de los Amigos”.
FIESTA
DE LA AMISTAD
En octubre de 1945, los clientes del Bar National
decidieron celebrar los diez años del Café de Manolo e insituir la “Fiesta
de la Amistad”. La proclama sostenía lo siguiente: “Nosotros como
miembros de una humanidad libre, nos congregamos hoy para celebrar la “Fiesta
de la Amistad”, personificada por el “Amigo de los Amigos” don Manuel
Constela, quien ha hecho de este culto un axioma que se traduce en “El Amigo
es una Cosa Grande”. Orgullosos estaban los iniciadores de esta fiesta
entre amigos -que ya había ganado su lugar en el corazón de Chascomús- y lo
expresaban de la siguiente manera: “Así
pues, pensando en un mundo mejor, aspiramos con la nueva celebración de El Día
de la Amistad, aportar nuestro simbólico grano de arena para que todos los
hombres del mundo aprendan a conjugar el verbo ‘vivir’ y expresar la palabra
Amistad con toda la amplitud de su significado”.
CREACION
DEL REINO
El domingo 19 de octubre de 1947 nace el “Reino de la
Amistad”. Con todo el aparatoso ceremonial de una corte europea, el Príncipe
Don Manuel es invitado a ocupar el trono del imaginario reino y, en medio de un
clima inundado de alegría y rodeado de música, fue coronado como Manuel I, Rey
de Copas. La imaginación sin límites de los fundadores del reino, llegó hasta
la invensión para Don Manuel de una desopilante prosapia, haciendo descender a
una estirpe de romanos y cruzados.
CARTA
MAGNA
El
lenguaje legal por un lado, y los detalles comiquísimos por otro, la convierten
en una pieza única de humor Con extremo cuidado de las formas, nace la Carta
Magna del Reino la cual fue jurada por don Manuel I, como corresponde a un Reino
Constitucional: “Nos los Amigos de los Amigos, reunidos en el
Congreso general Constituyente...”.
LOS
MINISTROS
Personajes
reconocidos de la comunidad, profesionales, comerciantes, bancarios, fueron
investidos como Ministros del Reino. Dicho papel fue desempeñado a conciencia y
como lo indicaba la investidura, no dudaron enfundarse en distinguidos jaques y
coronarse con altas galeras...todo alquilado en “Casa Martínez”.
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